Tuesday, December 2, 2014

Lucubración



Era de noche y llovía. Una nube naranja, sucia y a poca altura de mi techo cubría el cielo. Afuera el ambiente se veía caótico, desolado.  El sonido de la lluvia estrellándose aparatosamente contra el suelo y las hojas de los árboles. Los tambores fragorosos producidos por los truenos, eran una sinfonía armoniosa inimitable, irrepetible. Yo miraba extasiado por la ventana. Escuchaba. Me sentía feliz. Soñaba con prolongar ese momento para siempre. El calor y la protección de mi cuarto como un abrigo grueso de lana, como una parka, hacía que me sintiera seguro, tranquilo, eterno.

3 comments:

  1. Deberíamos asomarnos más a las ventanas. Un saludo.

    ReplyDelete
  2. Pasé muy rápido por el título y leí "Lubricación". Bueno, un segundo después ya tenía la palabra correcta.

    Describes en una litografía la añoranza por el vientre antes de nacer, ese sitio tibio y seguro dentro de la madre, sonoramente líquido.

    ReplyDelete