Monday, March 9, 2015

Sòlo recuerdos


Llegamos a la universidad donde una vez estudiamos. Querìamos ir al teatro. Despuès de acabada la funciòn buscamos  la salida y nos distrajo una bulla de tambores. No aguantamos la tentaciòn de ir a ver de què se trataba. Mientras caminábamos hacia la plazoleta, por un pasillo veìa caras jòvenes, alegres, llenas de carcajadas, felices. Cabellos negros, cafès y rojos. Muy pocos rubios. Mochilas terciadas, atuendos repetidos, otros ùnicos. 

Deseè ser una vez màs protagonista en la universidad. Lamentè no poder retroceder el tiempo y hacer lo que me faltò. ¿Què? no sè. Aunque hubiera dado lo que fuera por ser parte de todo esto de nuevo.
Llegamos a la plazoleta. No nos gustaron los tambores, ni las marimbas. De cerca no se escuchaban tan armoniosos. Pensè que faltaba un instrumento melòdico. Buscamos otra vez la salida. Nos cogimos de la mano y nos miramos. Ambos, resignados, sabìamos lo que pensábamos. Fueron tiempos hermosos, pero pertenecen al pasado.

1 comment:

  1. Al acercarnos a nuestros recuerdos, no está muy clara la razón, lo vemos todos como desenfocado. Como la paradoja del Barco de Teseo, el tiempo, aunque creemos que somos los mismos, nos ha cambiado.

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